Pasaron ya diez años desde que el mundo fuera destruido. Poco importa si sucedió por una explosión nuclear, por la desaparición del sol o por el colapso con otro planeta… lo que si saben los sobrevivientes es que un día normal todos vieron un gran relámpago y después de ello la nada, un cataclismo que nos dejó sin energía, vegetación y alimentos.En este desolador mundo, un hombre (Viggo Mortensen) y su hijo, desesperados por las atrocidades de la vida post apocalíptica, improvisan un equipo de viaje y vagan tratando de sobreponerse a las miserias humanas más bajas.
La carretera deja muy en claro que los planteos hechos por el autor Cormac McCarthy (“Sin lugar para los débiles” y “Espíritu salvaje”) no son aptos para todos los paladares. Con un impostado tono desesperanzado en los diálogos, se nota que se buscaron aquellos puntos débiles del espectador para movilizarlo y no dejarlo ajeno a los temas tratados directa o indirectamente por el guión. Sin el tono evangelizador de la reciente “El libro de los secretos”, esta producción -que también cuenta con las actuaciones de Charlize Theron, Robert Duvall, Guy Pearce y Kodi Smit-McPhee- concluye que en un mundo destrozado la fraternidad puede ser la única esperanza.
Nuestra opinión: n n n n n
Rodado en Jordania y Kwait a principios de 2008, el film cuenta con nueve nominaciones a los próximos Oscars, incluyendo mejor película, dirección, guión original y actor principal (Jeremy Renner). “La guerra es un droga”, afirmación que podemos leer en la introducción a este historia con sendos momentos de tensa calma en donde el aire se espesa y la tragedia puede presentirse en el ambiente.
Los agentes del FBI Roy Clayton (Guy Pearce) y Max Archer (Neal McDonough), a cargo de investigar atentados terroristas, lo visitan en la cárcel para pedirle su colaboración a cambio de la libertad, pero él declina. Los demás reclusos lo ven como un hombre de fe, siempre orando y tratando de ayudar a los demás. Samir logra escapar al unirse a una célula terrorista, mientras que los agentes le siguen la pista por Europa. Pero Samir no es un terrorista cualquiera: trabajó como oficial de operaciones especiales de Estados Unidos en Afganistán.
Tras una introducción bastante predecible, Cheadle brinda otro rol comprometido, al igual que en la conmovedora y polémica “Hotel Rwanda”. El traidor del título, bien podría no hacer referencia a un sujeto en particular, sino a todos aquellos involucrados en atentados, la guerra contra el terrorismo y los espionajes entre naciones. En el medio de semejantes conflictos, siempre existen civiles parados al borde de convertirse en delatores.