En la década del sesenta, el escritor Paul Kemp (nuevamente en la piel de Johnny Depp homenajeando a Hunter S. Thompson) se radica en San Juan de Puerto Rico para trabajar como reportero. Sus constantes cambios de humor y su alcoholismo son los ingredientes perfectos que lo llevan a trabar amistad con personajes locales, drogas alucinógenas y litros de ron. Cuando caiga rendido a los pies de una bella mujer, descubrirá que en realidad se trata de la esposa de un colega, y allí el cálido clima caribeño comenzará a enrarecerse.
Esta interminable especie de precuela de “Pánico y locura en Las Vegas” es estrenada en nuestro país con una inexplicable traducción de su título al español. Si hay alguien que dista de un seductor clásico, ese es Kemp. A pesar de reiterar uno de sus roles más desenfrenados, aquí Depp no es convincente, se lo nota contenido, en un intento por no repetir la fórmula alocada del filme de 1998. Incluso la composición freak de Giovanni Ribisi logra opacarlo en las escenas que comparten.
Nuestra opinión: Regular



Cuando se crucen en un pasillo, ellos dos descubrirán que son personas que han encontrado en el otro a su complemento ideal pero en el momento equivocado. ¿Serán capaces de olvidar el pasado para sentir nuevamente amor?

Si bien en esta oportunidad el guionista y director no apela a su consabido buen uso de los tiempos argumentales que viajan mediante flashbacks y fowards, el resultado final de esta sexta entrega del héroe enmascarado de Ciudad Gótica no defrauda.