Genevieve, dueña de la florería neoyorquina "Roses for Romance", ama todo lo romántico: le encantan los ramos de rosas, los corazones de colores, el día de San Valentín. Sin embargo, tanta candidez oculta un lado negativo: aborrece relacionarse con los hombres por más de cinco citas “científicamente” probadas. Habiendo sufrido en el pasado, Genevieve se mantiene feliz tomando a las citas como un juego y siendo ella la que abandona a sus pretendientes. Hasta que conoce a Greg, un cuarentón de buen aspecto, divertido y humilde que acaba de mudarse al barrio para abrir su nuevo negocio de tapas ("Get On Tapas") y dejar atrás su carrera como abogado. Será el momento en que las reglas de nuestra heroína comenzarán a tambalear.
Escrita, dirigida y protagonizada por Nia Vardalos -acompañada por John Corbett, su co estrella de “Mi gran casamiento griego”- el film pose demasiados clichés como para resultar interesante: una mujer independiente descreída del amor, un hombre dulce con el corazón roto, el patetismo de los amigos que los rodean, los compinches gays que aconsejan a la confundida protagonista…
Los pocos momentos realmente cómicos se deben a la envidiable e inoxidable química de la pareja central que parece conservar intacto el carisma que los catapultó hace casi una década.
Nuestra opinión: n n n n n
Escrita, dirigida y protagonizada por Nia Vardalos -acompañada por John Corbett, su co estrella de “Mi gran casamiento griego”- el film pose demasiados clichés como para resultar interesante: una mujer independiente descreída del amor, un hombre dulce con el corazón roto, el patetismo de los amigos que los rodean, los compinches gays que aconsejan a la confundida protagonista…
Los pocos momentos realmente cómicos se deben a la envidiable e inoxidable química de la pareja central que parece conservar intacto el carisma que los catapultó hace casi una década.
Nuestra opinión: n n n n n
“Los griegos representaron la cuna de la ciencia, y luego descubrieron la siesta”, expresa Georgia. Algo similar le ocurrió a Nia Vardalos tras su mundialmente exitoso gran casamiento griego. Una dirección poco arriesgada hace que las vistas panorámicas de los principales sitios históricos cumplan únicamente una función de folleto turístico. “Mi vida en Grecia” rebalsa de esfuerzos y carece de comicidad.