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28 de octubre de 2011

Norberto apenas tarde

Norberto tiene 35 años y lo acaban de echar de su trabajo, aunque el diga que dejó la empresa para probar cosas nuevas, agotado de la rutina. Está probando suerte como agente inmobiliario con el único, y al parecer poco fácil de alquilar, departamento de una pareja de ancianos que necesitan mudarse con urgencia.
Tímido y poco locuaz, su nuevo jefe le recomienda que se inscriba en algún curso de reafirmación personal. A partir de una obra de teatro que ve en el circuito off de Montevideo, Norberto se anota en un taller de teatro y allí comienza a descubrir una cara de su personalidad que hasta él mismo desconocía.

En esta ópera prima del actor Daniel Hendler (de estreno independiente, limitado y casi sin haber sido anunciado de manera oficial), el personaje central es una típica composición que el protagonista de “Derecho de familia” podría haber resuelto sin dificultad si no hubiese decidido ponerse detrás de cámaras. Otros pequeños datos, como la obra “La gaviota” de Chejov, le dan un color autorreferencial a la película, que si bien no será de aquellas que permanecerán en la memoria a lo largo de mucho tiempo, si establece el tono y el rumbo con el que Hendler podrá sorprendernos en un futuro. Además de la correcta labor de Fernando Amaral y la actuación de Eugenia Guerty hay pequeñas participaciones de Arturo Goetz y Ana Katz.

Nuestra opinión: Regular

2 de septiembre de 2011

Mi primera boda

Los dibujos animados de Liniers nos introducen en la historia de amor de Leonora (Natalia Oreiro) y Adrián (Daniel Hendler) dos personalidades contrapuestas que se complementan y desean pasar el resto de sus días juntos. Como inicio de su vida en común deciden dar el gran paso y por eso amigos, familiares, ex parejas y demás muestrario bizarro son invitados a celebrar la boda en una lujosa y amplia estancia de la provincia. En camino se encuentran el sacerdote y el rabino encargados de celebrar esta unión mixta, una pequeña historia dentro de la historia que no tiene desperdicio. Un momento de duda, la pérdida de las alianzas y los planes para tratar de recuperarlas pondrán en jaque toda la celebración.

Todo se encuentra dispuesto para que este digno exponente de la comedia de enredos argentina sea un divertimento para público masivo de todas las edades. Desde los chistes elaborados, pasando por el humor físico, hasta un breve atisbo escatológico y un dúo dinámico como el que conforman Hendler y Oreiro. Él provoca risas con sólo estar inmerso en tamaña situación y tratando de escapar de sus acaparadores padres, ella tiene un probado timing para la comedia y la cámara (al igual que nosotros) la ama: pocas actrices fotografían tan bien como lo hace Oreiro, su presencia ilumina cada una de las escenas en las que participa.

Para su segundo largo Ariel Winograd contó con un extensísimo reparto (Gabriela Acher, Pepe Soriano, Imanol Arias, Soledad Silveyra, Gino Renni) para roles secundarios en este planteo coral que no siempre funciona de acuerdo a lo que tanto nombre reconocido prometía. Quienes más se lucen son la amiga lesbiana de la novia -a cargo de Muriel Santa Ana- y Martín Piroyansky, el perfecto primo sidekick con el que Hendler logra potenciarse. Existen sutiles puntos de contacto con “Muerte en un funeral”, entre otras historias que se centran en reuniones familiares multitudinarias, algún guiño a su ópera prima “Cara de queso” y una cuidada factura técnica donde se destacan la musicalización (la marcha nupcial rockera es perfecta) y los dos vestidos de novia lucidos por Leonora.
Dato importante: hay dos escenas adicionales, la primera en mitad de los créditos finales; la segunda, al término de los mismos. ¿Se vendrá “Mi segunda boda”?

Nuestra opinión: Muy Buena

14 de abril de 2011

Los Marziano


Hace años que los hermanos Marziano no se hablan. Hay cuestiones de dinero, falta de responsabilidad e incompatibilidad de personalidades. Juan (Guillermo Francella) sigue creyendo que sus cintas con los programas de radio que hizo durante toda la vida son piezas de un valor incalculable y ahora quiere digitalizar… ¡200 casetes! Por su parte, Luis (Arturo Puig) es protagonista de un acontecimiento poco común en su country: alguien se dedica a cavar pozos en la cancha de golf, provocando la caída de los vecinos.
En medio de ambos, Delfina (Rita Cortese) la única mujer de la familia Marziano que parece llevarse bien con sus heterogéneos hermanos y Nena (Mercedes Morán), esposa de Luis y viejo interés amoroso de Juan. Cuando este último comienza a sufrir una enfermedad que le imposibilita leer, es obligado por Delfina a volver a Buenos Aires a comenzar una seguidilla de consultas médicas.
Un asado, una tarde de pileta en el barrio cerrado y un cumpleaños serán los motivos para intentar reunir a los hombres Marziano.

El nuevo filme de Ana Katz ("Una novia errante") posee un timming y una historia tan entretenida que su proyección se siente natural, agradable, frente a tanta película comercial con duración inhumana. Todo en Los Marziano nos puede ser familiar de uno u otro modo: todas las familias son el centro de discusiones, malos entendidos, reconciliaciones y reuniones multitudinarias. La excelencia por parte del cuarteto protagónico, sumado a la pequeña participación de Daniel Hendler y Cristina Alberó, es el puntal de esta divertida propuesta agridulce.

Nuestra opinión: Muy Buena

23 de octubre de 2008

Los Paranoicos

Luciano Gauna anima fiestas infantiles para ganar algo de dinero… y además vive preocupado, cree que puede llegar a tener sida. Es alguien a punto de estallar de bronca contenida, o a punto de no arrancar nunca y quedarse en el mismo lugar por siempre. Hace años que Gauna está escribiendo un guión, actividad que retoma justo cuando su amigo Manuel regresa de España. Allí, Manuel es un reconocido productor televisivo, y su serie “Los paranoicos” bate récords de audiencia. Junto a su amigo, aparece Sofía, la novia. Una mujer que tal vez podrá liberar todos los deseos y frustraciones de Gauna, alguien que (en sus propias palabras) ha sido un maldito cobarde toda su vida.

Esta opera prima de Gabriel Medina muestra un perfil más sumiso en la composición de Daniel Hendler como Luciano, un hombre al que es difícil acceder, saber que es lo que piensa y lo que tiene ganas de decir, siempre parece quedarse mudo a mitad de las frases importantes. La banda sonora resalta los climas, utilizando música bien contemporánea, donde se destaca el tema “Nada de nada” de Farmacia.

Dos escenas imperdibles por las que el film bien merece ser visto: la discusión con el supermercadista coreano y la secuencia de playback, donde Gauna demuestra lo que quiere y no puede hacer frente a los demás. Además, siempre es bueno ver a Jazmín Stuart.



Nuestra opinión: n n n n n